Bellingham, the Best


Escribe Nestor Díaz


Con las ligas de fútbol europeas por nacer y las sudamericanas ya maduras, tomo el pincel para dibujar —o al menos bosquejar— al deportista que marcará una época, al futbolista que será el mejor en el país que inventó el balompié. Por cierto, brilló en el último mundial y cuenta con la holgura del reloj para realizarlo y convertirse en
the best de todos los tiempos. Inglaterra atesora en sus vitrinas a Bobby Charlton y Bobby Moore (campeones del mundo en 1966), y a sus máximos goleadores modernos como Wayne Rooney, Alan Shearer y Harry Kane. Sin embargo, Jude Bellingham se posiciona en la alfombra roja como un actor que está hecho para las películas de acción, comedia, drama, ciencia ficción, terror. Es un todoterreno. 

 

   Desde mi punto de vista, pudo ser el mejor gol del mundial, aquella zancada del madridista en el partido por el tercer lugar frente a Francia. Minuto 98, arranca de la mitad del terreno, deja a los rivales tendidos en el camino con potencia y habilidad; tras bicicleta incluida, envía la redonda por un caño para palpar la red y sentenciar el 6-4. Un golazo. El Balón de Oro FIFA no es suyo, solo porque no jugó la final y eso ni le hizo cosquillas. Debió ser para Jude, ya que su actuación superlativa en la cumbre del futbol lo acariciaba por sí sola. El volante no solo anotaba, sino que quitaba pelota, corría, asistía.  Convierte frente a Croacia y Panamá; en el match con los aztecas plasma su nombre con dos goles en 98 segundos. Posteriormente, otro doblete frente a Noruega y un accionar de oro. En el partido contra Argentina de semifinal, la historia no estuvo de su lado, pero para eso están los ganadores. Se levantó la de bronce tras aquel memorable minuto 98 y sus 7 dianas en el bolsillo.

 

   Su posición en el campo es de mediocentro ofensivo o media punta, con la particularidad de contar con libertad para moverse por una banda o retroceder cuando no cuentan con el balón. El 10 inglés arma el juego con templanza, liderazgo y, en el momento que hay que batir o recuperar con una “carretilla”, lo hace. Se convirtió en el futbolista más joven en trepar a los 50 partidos con su selección, tras el encuentro de fase de grupos frente a Ghana, con 22 años y 359 días. En las grandes competiciones anteriores, llevó a “los tres leones” a consagrar dos subcampeonatos de la Eurocopa (2020 y 2024). Cuenta en su palmarés el premio NxGn al mejor futbolista joven del mundo en el año 2022, mejor jugador joven de la Liga de Campeones de la UEFA (2024), mejor jugador de la Primera División de España (2024), entre otros no menos relevantes. Somos testigos de una realidad, no de una casualidad. 

 

   Jude Victor William Bellingham, el hombre que sale al campo con agujeros en las medias para liberar la tensión en el músculo sóleo, se integró a la academia juvenil del Birmingham City F.C. a los 8 años y a los 16 debutó con el primer plantel. Su padre era goleador amateur en el equipo de la policía y le marcó el sendero. En dicho club es un emblema, un ejemplo para los “pupilos” con el número 22 irreemplazable, el cual lo adquirió luego de que su entrenador Mike Dodds le dijera que puede jugar como 10, de 8 o como 4. Simplemente lo sumó y tras sus actuaciones, aquel número de dos patitos se hizo inmortal en una de las ciudades más pobladas del Reino Unido. El número 10 en su espalda también se hará inmortal para los ingleses, para el mundo, para el fútbol. ¡Centro al área y tú tienes el balón!

Fuente: Centro al área


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